20 feb 2010

Siempre, no hay siempres, pero que sabemos con nuestra niebla de sólidos mudos,
Camino levantando la garganta hacia un pequeño e ínfimo orificio en la realidad,
Esa realidad altiva, sobria, húmeda, con fiebre o hinchazón de gripe o pulmonía,
Los ladrillos son ladrillos o un juego de átomos sonrientes que juegan y juegan, solos,
Hoy me duelen los anteojos, el hervor de aquel crisol donde se transmutan las lágrimas,
Mis huesos, siempre nombro a mi huesos, elevan suplicas a sus dios imaginado,
Yo, las miles de maneras de clasificarme o la extraña y dolorosa sensación de despertar,
Porque mis despertares, lluvias que forman aludes que deshacen sueños, mis sueños,
Mis despertares, esos alteradores de un continuo arrebato de sentidos espumosos,
Sueño con mil ellas, con las lágrimas pegadas a los altos árboles de azafrán fucsia,
Quieres que mienta un estomago bendito y unos ojos saltando de risueñas boberías,
Quieres un almacén gigante con un inventador de formas deseadas y habitables,
No, son estas moléculas, estratos de mentiras sobre tejido muscular estriado,
Polvo chamuscado que toma forma de pie izquierdo para dar el primer paso,
Detrás de aquel árbol percudido veo las manos que tiempo atrás forjaron un abrazo,
No es necesario dar una mirada, puedo contar las huellas que dejé para llegar aquí,
No hay final, porque las palabras desatadas se acomodan como quieren, ilusión,
En cualquier afirmación que parece continuar y hacerse una oración legib…

19 feb 2010

18 feb 2010

Te repites, te repites tanto, tus voces golpean y golpean tambores de cal,
Tantas navajas invisibles que no existen, tantas heridas con espumosa escarlata,
Te repites, soñando lunas con semillas de lima listas a estallar en plantas,
Te repites con tus huesos, tendones y músculos confusos esperando una mirada,
Intentaste inventar palabras nuevas, nuevas tildes, nuevos sujetos, nuevos predicados,
Pero solo has conseguido imaginar un tigre solitario imaginado mil veces por otro,
Te repites con esa sustancia nostalgiosa, que secretan las esquinas que no existen ya,
Y envías poemas mal escritos por medio de pequeños botes a una mujer de agua,
Caminas y ves tus únicos y bellos pies, rumbo a las baldosas salvadoras, limpias,
Hemos muerto tantas veces, un cordón de hilo viejo nos engaña con la sucesión de los segundos,
Cuantas espaldas transpiradas, por qué te temo al espacio en blanco,
Ya te sientes entrando en los tiempos sin esperas, solo madera que te empieza a seducir,
Todos se han ido, el ruido de la luz, la calle como recuerdo de la estupidez, los dientes,
Las frescas almohadas ahora tibias por tu única cabeza, y ese vacío, ese vacío,
Que confundes con siluetas tenues de mujeres y que no es más que tu débil sentir,
Sentir que existes o eso crees

17 feb 2010


De joven creía que moriría joven, de viejo olvidó lo que creía de joven.
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16 feb 2010

Tinta

Tan cerca, no hay lugar entre esa tinta y esa gota salada,
Manchas, líneas, espectros de piel muerta que cae de mis pulgares,
Miles de “e” que se han infiltrado en mis escritos pardos,
Nunca supe esperarte, disfrazado de opaco cigarrillo que se enciende,
Por favor, dibújame un lugar antiguo de decires y obrares ciertos,
Por favor, dame cierta savia que incendie con llamas de rama abandonada,
Un corazón rodando la ladera de una montaña, negra, tibia, desconocida,
Ladera de cristales mordidos por cien escombros inútiles, reales, exigentes,
Acaso una oscuridad rastrera no robara tus brazos y esperanzas y un zumbido,
¿Estoy tan lejos de todos los que fui? ¿Imágenes secadas a soplidos inexpertos?
¿Volverá mi boca a imaginar que se puede decir, sin miedo agua hielo?
Cada imagen que veas, ha salido de un recorrido de tendones obcecados,
Los cuchillos que más cortan tienen aliento y perfil de noche asegurada,
Mis pies, mi torso, mi cuello, finas pérdidas de aguas coloreadas,
Quiero esperarte, aprender a esperarte. Dubitativas erres en remolinos de es,
Mi vigilia obediente ahorca los recuerdos en orden creciente y ordenado,
Las noches, sueño rey, formas, texturas, saltan a mi rostro con garras de felino,
Quiero esperarte para no reconocerte cuando llegues, sabes,
Y encontrarte, encontrarte cada vez que me mires y te mire,
Esas pestañas que se han vuelto todos tus posibles tejidos, ciertos,
Escrituras en saliva el recorrido, ojos pegados para maltratar despertares,
Déjame esperarte, inmensas planicies de tiempo arbusto, pero sonreír porque te espero,
¿Importan los nombres y los labios? ¿Importa lo que será una elucubrada ceniza?
Déjame esperarte, no mojado y al costado de la puerta, prefiero parado bajo una luz,
Luz de mareas puntuales y sales, que van y vienen entre corales y arena seca.

No había forma de hacerle entender que los toros se habían extinguido hace años.
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15 feb 2010


Los elefantes que sostenían al mundo ahora están exiliados.
Pero esperan volver a sostener otro mundo
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13 feb 2010

Un poema de amor del último día

Quietud intima que precede cada letra, y allí el pez,
Te he robado tu mar, pero dejé la sal, y unos corales,
Los he colocado suave sobre mis espaldas, pedí tus, mis llaves,
Nunca recuerdas la temperatura en el instante seco, un palabra,
Quieres arrancar las letras, comprimirlas, escupir de una vez una luna negra,
Aguarda, vierte tus parpados en la vasija de plata, calma tu paladar rotundo,
Gira loco el sol, calor aferrándose a tus venas, evapora la distancia que se extiende,
Sublimas mil palabras que pensaste y nunca pronunciaste, quieta en la membrana,
Y estos últimos milenios invisibles, con las brisas cosiendo telas viejas ¿lienzos?
Mi nuca, no hace transparentes los tímidos temblores de tu respiración, mi pecera,
De anillos espumosos, mil colores y el cielo, alquitrán tibio, horizontes cegados,
Por las noches ya no imagino despertares, mi garganta tiempo, mi suelo enemigo,
No camines fabricando senderos a Estambul en tu arrinconada superficie,
Huye lento al baño, mójate la frente, desprecia al espejo que te llama,
Arráncale a tus dientes todos los opacos, apaga la luz, esa yema que salvaste,
Estira las sabanas huecas de espectros y avispas, desafila las almohadas,
Retírate del vertical cotidiano, siente el sabor del algodón, acomoda los despojos,
Esquivando los colores de las enormes manzanas, mis pies ya me abandonan,
Me recuerdo que no debo astillar el espacio que rodea cada paso imaginado,
Ya he logrado acribillar ciertos tonos tuyos reflejados en la base de mi cráneo,
No hay palabras más solitarias que estas, el renglón anterior cierra pupilas,
Y vuela, vuela a ese océano, alas espesadas, fuegos vengadores, pieles gelatinas,
Pies deshidratados, cebras rojas, serpientes hojalatas, feliz campo de aguaceros dementes,
Eso que has realizado tan despacio, y el deseo que tus ojos se disuelvan en piel y pelos,
Intentas arrinconar los despertares, niño tonto, la mañana retoma el sólido paso inicial,
Tu lengua repasa que tus labios estén tibios, las mascaras vuelan rápido hacia ti,
Un día, si, un día cerraré la puerta con cucharas y no descubrirán donde me escondí.

De su cabeza para abajo se fue deshilachando de a poquito
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12 feb 2010

Azul


Allí, donde el beso se hizo un lejos azul oscuro,
Sus rodillas hirvientes, un dios imposible, una plegaria ardua,
Sus cejas calentando una frente rabiosa, sin restos de tendones,
Rascan las uñas, unánimes, rascan, indomables, rascan,
Ninguna mella, solo un sonido acido que se escapa hacia el sur,
Recuerdos sumergidos en miel, todas aquellas manos, tiritan,
Sus dientes si han olvidado, besados por la saliva y por la sangre,
Una inspiración profunda y esa tibia orden a las piernas,
Una peregrinación de dolores, tu cuerpo, olvido de olvidos,
Empiezas, un paso rompe la escena, tu no sabes bien aun,
Tus brazos no cuentan, oscilan, espaldas arqueadas cuelgan del hilo,
Aquella pared que levantaste con tus manos vuelve a ti,
Era infinitamente blanca, demasiado, sonreían tus dedos húmedos,
Una sola, alocada, solitaria, enfrentando a todos y a más también,
Reía acometida por ángeles sin espesor, reía y era recia,
Escupía a los martillos arrogantes, insultaba a los picos herrumbrados,
Tú te ibas alejando de a poco, para que ella no se diera cuenta,
No querías que sintiera la eternidad que le brindaste,
Soles, tempestades, vientos, sin necesidad de adjetivos,
Esbelta era la palabra, con estirpe de dioses y guerreros ciegos,
Tu viste como arribaba aquel azul oscuro, lentitud de caracoles,
Tu garganta partida, tus pies adheridos a una brisa caída, agonizante,
Nunca odiaste tanto como aquella vez y no es fácil odiar un color,
No hubo manera de reclamarle mas esfuerzo a tu espesura,
Lo ibas sabiendo, de alguna manera tú relatabas la historia,
No querías ver aquello y no lo viste, te obligaste a ese grito que ensordece,
Sin quererlo todo tu abdomen tajos púrpuras, tu pecho, moscas quietas, sigilosas,
Allí, único, no contaste en segundos, no contaste en siglos, no contaste,
Tu agitación era tu sombra estrecha, a la tarde larguísima, escapando,
Una vez te imaginaste verde, hueco, sin sudor compañero de veranos,
Allí rogaste una muerte estricta, no fue así, allí, compañero de ti, ni mas ni menos,
Esas rodillas, repletas de fuegos te llamaron, irritando tercas incomodidades,
Y tu ser amasando esa tibia orden, tus piernas aguardando, vuelves,
Reclamas tu luna, tus constelaciones, las quieres en tus manos, son tuyas.
Vete.

10 feb 2010


No sé como son las imágenes pero el sonido dentro de su cabeza es de metal retorciéndose
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Bueno aquí estamos y aquí estaremos el 11 de marzo hasta el 4 de abril

9 feb 2010

Intento 1849 y no

Nunca empieces un texto con la palabra “Brutalmente”, me dije,
Brutalmente, ¿lo viste?, destrozó el conjunto de fibras de ese ser enorme, temido,
Apagó los gritos de inmediato, para que escucháramos las rígidas fracturas,
Un arrebato de fuerzas en unos pocos puntos y solo la piel quedo uniendo los tejidos,
No hubo Minotauro con semejante ira y el poder atemporal de acribillar los gestos,
No hay animal, ni mito o escritura que hable, o muestre lo que has creído ver, ¿Imaginar?
Instalando está historia breve, cuyas formas erizan todas las formas de la superficie,
Generalmente, la bestial presentación de un Ser abominable, así empieza un cuento,
Aquí no, intensa en silencios y oscuridades, no sabes, intuyen ciertos movimientos,
No se puede distinguir si hay garras, pero los destrozos de los cuerpos las inician,
Movimientos jamás vistos, invisibles metales que deshacen, luz sobre luz que ciega,
No sabes y tiemblas mucho, se insinúan unos ojos y al segundo miles más. Desaparecen.
Creas una lengua roja, frágil imagen para dar alguna forma que humanice,
Se me hace que lo has instalado en el único y antiguo borde de tu universo, y más allá,
Sin saber de ternuras, entre nieblas espesadas con jadeos, quizás duerme, no entiendes,
Extrañamente pides a dios palabras justas para describir aquello que ha escapado de tu vista,
Infiernos tristes son todos los descritos en antiguas hojas, él evita el roce de las letras,
¿Ríe? ¿Gime? ¿Grita? “No” es la palabra, pero acechan sus sonidos, ¿Respira? ¿Duerme?,
No inventes, no desbordes tus ríos para imaginarlo, no hay hedor ni esperanzas que puedan darle forma,
Quédate, si quieres, retorciendo tus enigmas, nunca hallaras los restos de una historia, ¿la suya? ¿La tuya?
Puedes quedarte noches y noches inventando sus miradas, de agua serán y serán lluvia,
Huye, huye, llévate el montón de miedos y confusas lunas blancas y no escribas,
El papel huirá de la tinta si lo haces, el papel huirá, y tú sabes que lo sabes.

Tratando de convencer a tu mano para que se comporte normalmente
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8 feb 2010

Ese absurdo suponer que será leído

Los miles de silencios que emite una mosca,
Mi piel fría cayendo de mi cuerpo hacia las bocas pacientes,
Una sola gota de agua salobre que se retiene quieta, no inmóvil,
Todos los golpes de un corazón en un solo y único planeta,
Pieles oscuras, oscuras de sangres, sangres que nunca se detenían,
Un mar de olas espesas, espumas amarillas y pequeños ríos negros,
Caminar y caminar por las faltas de junglas con sonidos alterados,
Cielos nublados sin manchas que busquen una rama verde,
Lo poco que sé de mis senderos interiores, resbaladizos, agrios quizás,
Ese tiempo frágil, nocturno, viviente, adorado, y que se desvanece,
Pestañas cansadas, que odian la luz, secretos escondrijos de no sabemos que,
Y el camino, tramposo, con espinas disfrazadas de golondrinas curiosas,
Pie, sobre pie, sobre pie, sigo y agoto a mis sienes para que cubran mis pupilas,
Siempre fuimos ciegos, tan ciegos de tacto, manos contra astillas, brotes,
Aquel hombre que cosió su boca con hilo de savia, sentado, mirándola, a ella,
Aquel hombre que animó a la pequeña ala de un desierto hecho plumas y pico,
Aquel hombre cuyas sombras iban sucumbiendo llevándose ínfimas y cansadas miradas,
Allí donde el fin besa a un principio diferente, que no retornara eternamente,
Donde las lenguas se retuercen como si las llenaran de sal marina, cristal,
Y no hay fin, solo un acumulado grupo de músculos que yerguen los huesos,
Ruidos de hombres, ruidos que lastiman el empeine de la luna amarilla,
Y un pequeño pedazo de tela, seca, que cubrirá mi cuerpo de aquí en más.

La maldita lágrima lo abandonó hace tanto tiempo y no hay forma de generar otra
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6 feb 2010

¿Por qué los alfileres suben tan alto y caen?
Tomo los apoyabrazos de la silla, fuerte, con miedo,
Me repito tantas veces: No debo temer, no debo temer,
Pero sueño con sus manos tan blancas, tan suaves, llenas de planetas,
Sueño con una pequeña parte de su boca, también con sus cejas,
Muchos rostros se confunden en una sola, invisible para mi, cara,
Mi cuello se derrite y mi cabeza cae, el y yo sabemos lo que busca,
Pero no esta, se escapa, no me ve, y entonces sí, mi cuerpo cae atado a mi cuello,
El suelo arde, mi espalda arde, con actitud me levanto,
No deben saber que he caído, acomodo mi simple ropa,
Y de mi pulmón extraigo una sonrisa extraordinaria, ¿sonrío?
Depende la ocasión me muevo nervioso o doy pequeños y ridículos saltitos,
Hay demasiada gente, muchos han caído hace un rato y no lo muestran, me doy cuenta muy, muy rápido,
Hablan, muestran sus molares, beben, hacen gala de sus fortalezas y hazañas cotidianas,
Voy esquivando ciertos perfumes, sonrío y me detengo en una discusión,
Hago gestos de aprobación a veces, en otras arranco de mis venas ese rostro rígido del que esta muy, pero muy atento,
Una vez propuse colocar los pezones de las mujeres en el freezer por diez minutos,
Reí, y todos aprobaron, sabía que no escucharían eso en aquel lugar, también reí,
Mientras tanto voy evitando que los alfileres se posen en mis hombros,
Es una verdadera hazaña esquivarlos sin perder naturalidad y seguir andando como si nada,
Pero nunca, nunca, nunca tres veces, pierdo la ilusión de encontrar aquella mirada,
Que despertará las pestañas, que socorrerá las pequeñas venas acurrucadas de tanto engaño,
Los “permiso” de los mozos me vuelve al salón cuidadosamente iluminado,
Empiezo a sentir al arco de mi pie izquierdo, siempre es él, el primer avisador,
De a poco mi cuerpo empieza a suplicar insistentemente que me vaya ahora mismo,
No quiero irme ahora, dentro de un rato ya veremos, a caminar y sonreír a las ancianas,
Mi cuerpo se niega, cualquier negociación es absurda, me ataca, comienza un espectáculo decadente,
Las terribles peleas entre mi cuerpo y yo siempre asustan a la gente, más si es de piel satinada gris,
Me revuelco, grito, sudo, escupo espuma por mi boca, entonces siempre llega esa ayuda caritativa,
Entre varios me contienen, siempre alguientrata de tomar mi pulso como si supiera, la ambulancia arriba, siempre de blanco ellos me inyectan, me cargan en la camilla,
Mis pies, mis muslos, todas mis partes ríen porque saben que ganaron la contienda,
Nos vamos al fin, de una manera que no elijo, que me molesta por demás,
Sin embargo, yo, arrebatado de la realidad por los calmantes, desde la camilla y con mascarilla de oxigeno colocada,
Miro, observo con la poca nitidez que queda, espero, la busco entre los que miran asustados,
Si, la espero, aguardo que sus brazos se alarguen hacia mí, que ella suba a la ambulancia conmigo, Que solo diga ¿Estas mejor?


Nunca me verás la cara
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5 feb 2010

El nocturno cuello del felino derribará varios intentos,
Mantendrá sus ojos cerrados, quiere ser un gato ciego,
Caminará tranquilo, sin noche ni día, sin costados,
Engendrará cueros y botones para un abrigo muy largo,
Circulará hacia una luz por una pared demasiado alta, demasiado fina,
¿Como duermen los gatos blancos en esos espacios mínimos?
Un hombre lo tendrá en la mira de su arma, metálica, secreta,
El gato moverá un milímetro su oreja y mil felinos saltarán sobre aquel hombre,
Las uñas comenzaran su festival, negras manchas vibraran, varias horas hacia secos charcos,
El gato continuará su intenso camino, saltará, correrá, no descansará, construirá silencios y emboscadas,
Morderá muchas, demasiadas, manos, palmas con surcos inflamados y ojos sin mirada
Los gatos siempre lamentan no poder reír, este gato rió y reirá haciendo historia,
Tres, veinticinco, cuatro mil hombres desgarrados con rapidez y precisión autentica,
Continuará el gato su mapa prefijado y a él se unirán los más finos y atractivos felinos ciudadanos,
Nunca verán, como esa vez los hombres, la tierra trepidar de pavor, asombrada,
Nunca se abrazarán tan fuerte frente al avance silencioso, bestial, indomable,
Los gatos elegirán, sus garras tendrán nombres y apellidos, llorarán aquellos que suponen,
Enorme se volverá la noche, con velos oscuros para que no vea, pero escuchará,
Las separaciones de las carnes y de los huesos serán con leve sonido, filo si luz,
Mas hombres, mas gatos, caminos que separan y unen, ríos ínfimos, líquidos y pegajosos,
Aquel que ríe y es ciego guiará con sutileza divina, señalará los cuellos enmascarados,
Oirá la seda separarse, no así las pieles que creerán volverse más sólidas por las noches,
Los búhos solo atenderán ciertos movimientos, los escasos lobos callados aguardarán,
Las golondrinas volarán de noche, ellas guiarán desde las alturas los encuentros,
Los que intenten correr, ellos pertenecerán a los perros silenciosos y frontales,
Poco a poco las palabras irán cayendo en un aljibe violeta, otras voces aun se oirán,
El ciego reconoce el aroma de un sol que aun no aparece, engendrará una desconocida señal,
A los blandos almohadones amarillos, al descanso de los tiernos, al tibio animal compañero,
El día será de llantos y no saber qué, tratar de conocer a todos los quienes,
Tranquilos, suaves, enroscados en sus sueños blanco y negro, dormirán, descansarán,
Oscuro techo que traerá la risa del ciego gato que no durmió ni dormirá jamás y que ha tramado la nueva noche.

4 feb 2010


Esperando.
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Creo que ya lo puse hace mucho este dibujo, bueno no recuerdo, va igual.

3 feb 2010

¿En la proxima letra o antes?

Tibia lluvia que arderá en mi lengua,
Tigres que se desvanecen ya, en mis pupilas,
Otros tigres, de luz excitada, pobremente intentan asemejarse,
No es una guerra, dientes, caninos y molares imparables,
Demasiados árboles, antiguos no ancianos, roídos, horizontales,
Cuerpos humanos se aglutinaran pero con aceros entre ellos,
Aguas claras, cristalinas, limpias, lloverán hacia el cielo ¿diremos adiós?
Y allí sola de toda humedad, insalubre ya, tierra aterrada por el sol,
Pasos que irán disminuyendo, miradas con densas grietas ¿rezaremos?
Es que llegamos allí por conjunción de olvidos, meteoros carniceros,
Ya dejaron de anunciar los que supieron, ciegos siempre ciegos otros,
Podré contar cuarenta y tres mil doscientos diez miedos, desperdigados,
Acudir a Buda, Cristo, Mahoma, ¿volverá a rodar la bola verde azul?
¿Quién podrá decir si es tarde? Pero se parece tanto

2 feb 2010

Cuando llegues

En el borde de un ala de mariposa colores tornasoles pellizcaron mi nuca,
Caí sobre tu piel, lentamente, olvide mi cuerpo en un chaleco verde,
Caminé por tus labios, tiernos de lana en sus comisuras,
Resbalé un instante por cabellos negros, mirarte, mirarte más,
Recorrí tu sonrisa sigilosa que hace feliz a tus mejillas, ríen, espuma,
Pude ver doce lobos grises, bellos, que corrieron encantados hacia tu mirada,
Llegué a tus brazos y temblé, no te mentiré. Tanto los extrañé antes de conocerlos,
El llanto escondido en toda mi garganta, en todos los espacios de mi pecho, corrió,
Sin que nos nombremos, sentí tu corazón, subía y bajaba por una escalera,
Extendí mi mano que se volvió azul y apenas toqué un latido, suave,
Temblaste tú, te calmé con palabras de humo lejano y un barrilete de golondrinas,
No éramos cuerpos lo supe, ¿eras tú mi creación, era yo tu creación?
Nos enseñamos a intentar, me calmó tu cuello sosegado,
Preguntaste por un cielo amigo, secretamente te miré preguntar,
Vi allí todas tus pestañas, todas las tonalidades de tus ojos,
Te invité a caminar por mi barbilla, reíste con mis canas añejadas,
¿Las manos se están buscando? Si,
Juntos recorrimos a pie, flotamos y volamos tan lejos, tan alto,
La antigua luna nos cubrió la huida, y creo que envidió tu andar,
Imagina pequeño rojo que a veces te escondes tras el sol.

Pensar que si se lo incuba sale un pollito, pero ahora prefiero un huevo frito.
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Cada 7 u 8 palabras decía: “No es cierto”, otros dicen: “Por ejemplo”, “Viste”, “Emmm”
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Las hormigas llevan tiempo trabajando, no les falta demasiado,
Han estado cargando de a una todas mis células, despacio, sin pausa,
Las llevan más allá de una cáscara de naranja, un camino de mil lunas,
No sé si estoy parado o si floto, quizás un limbo de flores masticadas,
Han corrido los dolores, a ellos los arrojaron a la boca de un lingote,
Mis manos comentan  el cansancio, mis manos ya se han ido,
El tiempo se ha empezado a manejar de manera extraña, sofocante,
Presente devora varios futuros que han vomitado pasados,
Los pasados no engendraran presentes, los presentes se ríen como chicos,
Los aquellos se han alejado en barcos blandos blancos, que apenas flotan,
Los estos toman sus valijas de color sombrero y esperan su hormiga,
No estoy aquí, ni cargado por hormigas, ni mas allá de la cáscara,
Las nauseas son extensas y constantes, se forman y suben desde mis rodillas,
Risas y lágrimas se fueron montadas en avispas que no pican,
Mi último deseo se recostó cerca del río, las corrientes no fallan,
Ese camino encerado, azulado, con trozos de metal desparramados,
Ese otro camino acalorado, con galletas de pinceles y oleos viejos,
Las hormigas han terminado de llevar mis orejas y mi frente,
Tengo poco que pensar ahora, dejar que la mente caiga como un pañuelo,
Estas letras que danzan en este tipo de pantallas apenas serán leídas,
Imágenes demasiado confusas para perder el tiempo,
Las hormigas se llevan ya mi ultima letra, g.

Cuando te duele el ojo y nadie te pregunta nada
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1 feb 2010


Hoy, fuera de programa. Roger Federer


Pienso en Federer, ganó todo. En la cancha un lince, no para de romper récords, yo creo que ya es el tenista numero uno de la historia. Bajo perfil, un humor bonachón, nunca se extralimita, no lo vas a ver como el Rafa festejando así a la gallega, tampoco me imagino festejando unos de sus tantos bailando una danza suizo tirolesa. No aparece en su curriculum escándalos (nunca lo vi en Rial), es un tipo con pinta, de esos que quieren las madres mas exigentes para tener como yerno, cara de bueno como salido de Walt Disney (hay tenistas con cara de malos por ejemplo Davydenko), padre de dos hijas ahora, lleva una fundación de ayuda con su nombre ( recontrarebueno)
O sea lo que se dice: A punto caramelo.
Noticia de tapa de mañana en The Sun: Mirka encuentra a Roger, en una cama con forma de raqueta, con las hermanas Williams, con el Diego ( que esta en todos los kilombetes), con Ion Tiriac, Ricky Fort, la Zulma Lobato, y dos ball boys. En posiciones sexuales altamente riesgosas y extremas para los físicos de los participantes.
Mirka agarra los tres últimos trofeos y lo sigue a Roger, que sale corriendo sin nada de Nike puesto, amenazas de por medio, por toda una villa lacustre cercana a Berna. Hasta que lo alcanza y le deja grabado en la frente de un “Trofaso” las cuatro letras WIMB
Me los imagino a Tiger y Roger compartiendo habitación en el Sex Care Hospital de Nevada, mirando el Chavo del ocho.
Estas son noticias

Si le pongo una biblioteca de fondo ¿Quién lo para?
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31 ene 2010

Grité, desesperadamente grité pero a los pocos pasos mis palabras caían,
Caían en eternas gargantas, heladas, con superficies agridulces,
Todas pero todas las palabras se desmoronaban con el peso de montañas,
Gargantas lastimadas, heridas larguísimas, sin cicatriz posible,
A pesar de todo seguía gritando, cualquier palabra puede romper el hechizo pensé,
Invoque a miles de abejas con aguja e hilo, imploré que cosieran las heridas,
Bellos túneles rosados sangraban más y mas, saliva y púrpura espeso,
El húmedo tejido hinchado, partido, incrustado de todo dolor posible,
Traté de mirar más allá, quizás alguien pudiera leer mis labios,
Entre nieblas detestables se movían como perdidos, hombres y mujeres,
Miraban sus pies al caminar, como si estos pudieran volar, escapar a tibios arenales,
Agite mis manos, tracé figuras, estiré mis brazos, retorcí cada tendón posible,
Mi pecho tuvo llanto propio, dolor de movimiento afiebrado, calma derribada,
Era necesario que escucharan, mis labios ajados, hinchados por el calor de mis molares,
No dormía, apenas probaba el espesor de los aromas que no conocía,
El color de mi cuerpo cambiaba, mis ojos deshicieron cientos de espejos imperfectos,
La breves lagrimas hace tiempo que subieron en pequeños hilos líquidos hacia mi pelo,
Mi lengua fue cediendo el paso a virutas con brillo, mi paladar cayó hacia mi sombra,
Destrocé a golpes desalmados esa única silla que siempre estuvo conmigo,
La única y tibia madera, restos de un ser vivo desecho en astillas claras,
Deben escucharme, supliqué, mi voz necesitaba tejer un puente de letras afiebradas,
Mis rodillas tocaron tierra, mi espalda derretida, mis manos aferradas a mi rostro,
Volví a levantarme, con todo el espesor hueco que nacía y crecía entre mis huesos,
Miré esas estupidas carnes que no detenían su carrera inútil, espanto y pasos,
Miré como no existieron nunca ni parpados ni ojos que pudieran divisarme,
Creí ver un desfile derribado, un millón de cuerpos apuñados, piel seca, crocante,
Todas las nubes cayeron sobre ellos, nubes enormes, con hierro en su interior,
Crujieron sus cráneos, sus perfiles, sus cuellos secos, nunca terminaron de deshacerse,
Los ruidos seguirán hasta el ultimo futuro pensé, mi cuerpo se fue deteniendo,
Me senté, todo parecía afilado, miré mis manos, miré mis piernas, mi boca se cerró,
El silencio esperado no llego, el cielo imitaba un ruido feroz, grave, intenso,
Dientes y muelas en erupciones sin saliva, ningún dios crearía ese sonido,
Un húmedo cansancio capturó uno por uno todos mis defectos,
Destrocé un espejo final, no deseaba conocer mis relieves aun hirvientes,
No era eso el infierno, no lo era, no era un imaginado volumen de certezas,
Las células se fueron entumeciendo, serenas, alejadas de los ásperos arbustos,
Horizontal, con mi rostro mirando un cielo sin cielo, sin un abdomen de puños cerrados,
Obligué a mis parpados a cerrarse, como un beso lento casi tierno,
Construí un recipiente amplio para mis sueños, Empecé a soñar antes de dormirme,
Sin que me importara ahora que ellos sepan lo que quise decirles

29 ene 2010

En las noches, antes de que el sueño arribe,
Aparece un corazón que se posa a mi costado,
Con latido blanco, espeso y graves ecos,
Miro sus arterias y sus venas, miro todos sus tejidos rojos,
Veo ese lento movimiento de caracol imperfecto,
La sangre es imaginada lo sé, no es roja, no es azul,
No fluye desesperada, son gotas que saltan y alucinan,
Gotas que creen ser un ancho río, con líquido infinito,
Veo marcas, imperfecciones en tu tejido puro,
Una, dos, catorce, cientos, miles, ya no las cuento,
Con el tiempo vi que su forma se fue arqueando,
Como un cuerpo herido, atropellado, olvidado por el día,
Con el tiempo vi a sus venas afinarse, y el constante azul perderse,
Veo siempre un látigo negro, elástico, que no erra sus intentos,
Con su sonido breve, vertiginoso, que apenas roza su piel,
Por qué el corazón no huye, ni enfrenta al largo torturador,
Un estoicismo inútil percibo, ofrece siempre su inexistente espalda,
Así cada noche el corazón no grita, no gime, no llora,
No posee un pulmón donde aliviarse, recostarse, dejarse acariciar,
Solitario corazón que vas acumulando arrugas,
Te vas desvaneciendo cuando me va robando el sueño,
Te me olvidas, pero cada noche, cada muda y opaca noche,
Te apareces, compañero, mostrándote, sin miedos, sin culpas,
Repartiendo tus latidos que rebotan en mi almohada,
¿Me iré contigo cuando te vayas?
¿Seguiré tus pasos ciegos hacia un terco no sé donde?
Quien sabe antiguo corazón que has desterrado a tu cuerpo.

28 ene 2010


Soñó toda su vida con ser un dibujo animado famoso, su dibujante no lo pudo hacer vendible, finalmente se quedó en esta hoja, con su botella de run y tratando de explicar las cosas

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27 ene 2010

Sepan disculpar mi torpeza al escribir esto,
Es que hoy fue un día muy especial para mí,
Me desperté tempranito y comenzó a inundarme a volúmenes interestelares,
Un deseo desbordado, más bien hiperdesbordado de consumir,
Empecé mirándome al espejo,
Salí corriendo por una procesión de supermercados,
Allí compré 17 millones de maquinitas para afeitarse descartables,
Perfecto me dije, ahora si, me miré al espejo otra vez, con una sonrisa feliz,
Me di cuenta que no me di cuenta de que uso barba desde hace 6 meses,
Apareció un deseo irreprimible de tomar mi droga, la coca cola,
Por otro recorrido maratónico de supermarché,
Compré 4 millones y medio de coca colas de 600 mililitros,
Que macana, tomé la mitad pero no me sacaron la sed, me la tomé toda y menos todavía,
Me sentí culpable… de tener sed, mejor comer algo,
Recorrí quioscos a granel y adquirí 6 millones de alfajores de conocida marca,
Si bien estaba hinchado por la coca, esto no ofreció obstáculo suficiente para ingerirlos de a tres por masticada,
Ahora si, debía encontrarme satisfecho,
Pero me di cuentas que cuando fui a comprar los alfajores, las cocas, las maquinitas de afeitar lo hice a pie,
Bueno, esto necesita solución inmediata, tajante,
Entonces compre 146 mil camiones con caja frigorífica ( pensando en las cocas) y parabrisas de plástico de alto impacto,
Quedé conforme, pero no totalmente, algo faltaba, si claro, que estupido,
Construí en el fondo de mi casa 146 mil garajes para camiones, era necesario,
Pero la verdad me es que cansé tanto en todas estas diligencias, me propuse descansar en el jardín,
Lo mire por un instante y tome consciencia entonces,
Por vía telefónica adquirí 800 mil reposeras con distintos tipos de decoraciones de flores para cada una,
Una vez sentado aprecié que mis necesidades no estaban satisfechas,
Como mi vecino tiene radio y yo no, ahí mismo salí desesperadamente a comprar,
1 millón de MP3 y 2 millones de MP4,
Me dije a mi mismo, que astuto y rápido soy para detectar mis necesidades y satisfacerlas,
Era el momento de fumar, habanos cubanos, que mas,
Importé de la isla 600 mil habanos cubanos que tenían impresos la imagen del Che Guevara,
Bueno ya puedo ir a descansar sintiéndome orgulloso de mi manera de ser,
Pero dudé y eso me puso un poco mal,
¿En cual de las 126 mil camas compradas hace minutos debería descansar?
Tomé el azar como método, arroje 185 mil monedas al aire, y junte las que habían salido cara, Estas descartaban todas las camas con frazada oscura,
Con ese sistema de ir descartando, llegue finalmente a la cama elegida,
Pucha, ya esta amaneciendo y yo sin dormir, me desequilibre mentalmente,
Mi ansiedad subió a niveles intolerables, y pensé
¿Cuantos rivotril necesitaré para satisfacer mi necesidad de rivotriles?

26 ene 2010


Y se lo comió nomas

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Recuerdo la rodilla del corredor en aquel instante,
El haz de luz que rebotó en el centro de la misma y cegó a miles,
Recuerdo claramente el colmillo curvo cayendo por el pecho de la virgen,
También un alambre tenso que unía Londres con el roble de hojas amarillas,
Recuerdo la sal ingerida por un hombre de labios color de ecuador al mediodia,
Las pequeñas huellas de una rata gris sobre una cristalina miel,
Recuerdo poder ver con claridad toda la piel que cubre toda mi barbilla,
El aroma del amarillo metal bajo cincuenta y cinco metros de agua clorada,
Recuerdo el envoltorio húmedo y silencioso de una estrella de esta galaxia,
El empinado sendero que conducía hacia mi traquea oscura y obediente,
Recuerdo las salpicaduras de arenisca que caían desde la fosa nasal del marinero,
El ultimo cabello de una mujer que quedo adherido al abdomen de un mandril,
Recuerdo olvidar todo lo dicho en esta página solitaria,
Olvido recordar porque escribí algo que no recuerdo

25 ene 2010


Su espalda había tomado la forma de aquel asiento que lo cobijó durante más de 27 años. Pero ahora que tiene solo este banquito ¿Que forma tomara su espalda?

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24 ene 2010

Ay, escapo de las cataratas de labios que maldicen,
Cada uno de mis dientes se divide en cuatro, y no se cuantos tengo,
Dedos y más dedos saltan de las palmas de mis manos,
Saltan, con uñas de aserrín, hacia las plumas de un viejo sofá,
Ay, detengan esa mejilla que nada hacia mi cuello,
Muerdo la luna, puaj que sabor a cosa vieja, no lo soporto,
Cualquier intento de nadar es detenido, lo sabia,
Pruebo a soñar y escapar corriendo por arriba de este sueño,
Soñar ahora el despertar y correr hacia cincuenta y tres horizontes,
Recorrer con mi sien cada una de las piedras de aquel acantilado,
Estirarme hasta alcanzar las formas del reptil, templándose al sol,
Dar vueltas y vueltas sobre una serie de aplausos enjabonados,
Encontrar los mil ojos de la pared que tiembla y recita boberías,
Ahora me agazaparé, tomare fuerzas, mas fuerza, toda la que tengo,
Saltaré por arriba de este montón de palabras enceradas,
Ya esta,
Creo.

El ángel apresurado y trifronte, tinta sobre papel 50 por 70 cm

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Uno como tú, con rostro, manos ásperas, ojos acostumbrados,
Toma el cuchillo, mira por donde debe entrar el filo, se prepara,
Con movimiento veloz y exacto el metal penetra piel y carne,
Sangre, tibia, que cae a un suelo acostumbrado al rojo,
Sangre que hace ríos que terminan en el lugar determinado,
Rápidos movimientos de las manos, manipulación certera,
Trozos separados, y volúmenes que olvidan el cuerpo anterior,
Los antiguos pasos, las antiguas miradas, el agua entre los labios,
Cientos de señores toman las partes, las hacen más pequeñas,
Cientos de señores clasifican, separan, empaquetan,
Un frío de viejos infiernos se hace dueño de la trama,
Todas las partes caminan hacia nuevos confines,
Y ahí estas tú, tanteando, comparando, dudando a veces,
Así hasta que encuentras, las tomas y seguramente tomas muchas cosas más,
En tu casa, de pie en ese cuarto diferente, tomas aquello que has pagado,
Eres tú ahora el que hace, eliges el acero que precisas, cortas, separas los tejidos diferentes,
Acompañas lo cortado con otros ingredientes, vas creando,
Es tiempo ahora del infierno íntimo, calores extremos,
Ese acto que cambia lo sangrante en aquello que bien huele,
Cuando todo esté a punto, buscaras un buen recipiente,
Llamaras a reunirse, a sentarse, todos juntos, y sonríes,
La mesa esta servida, empieza una escondida ceremonia,
La carne se deshace entre los dientes varios,
Se traga, se digiere, también hay extrañas cantidades de verdes o de rojos,
Verdes que crecieron, que tomaron del sol su fuerza,
No te engañes, esos restos menos animales también fueron vida,
Todos los días, todos los meses, todos los años,
Lo que hoy eres ayer movía otro cuerpo o crecía con imperceptibles sonidos.
El acto más importante de la vida, salvaje, cruel, terrible,
Depende de cómo lo veas si alguna vez reparaste en ello,
Somos danza de sangres, vida finalizada para nueva vida,
La manera mas brutal de lo que somos,
Nuestro acto salvaje repetido y anhelado,
El animal desgarrado, el vegetal arrancado,
Nos recuerda el principio vital de nuestro ser,
No hay maldad, no hay venganza, no hay asesinato pasional,
Solo la cruel, brutal necesidad de seguir siendo cada día,
Pero armamos con cuidado una frontal ceguera,
No queremos ver, ni pensar, ni acercarnos,
Mejor tomar los cortes de la infinita heladera del comercio,
Mejor olvidar nuestra versión bestial cotidiana,
Mira, invita a tus pestañas a los lados,
Date cuenta de aquello que también eres y haces,
¿Para cuidar? ¿Para agradecer? ¿Para respetar?
No adivinaré tu íntimo pensamiento cuando arribas a este renglón

23 ene 2010


Va marchando el asadito, 50 por 70 cm tibta sobre papel

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Ese silencio que se escurre entre los pelos de los gatos,
La piel se da cuenta de la falta de una estrella,
Busco cobijo, desesperado, tenso, no lo hallo,
Debajo del ala de un pájaro incoloro me refugio,
Tiemblan las uñas, tiembla el aire recostado en mi mejilla,
Los ruidos y los miedos caen con brisas afiladas,
Todos los oscuros se buscan, se enroscan, se aglutinan,
Hay un color rojo que vuela y no lo ubico,
Mi cuerpo se achica hasta la sedienta atrofia,
Mi lengua incrusta metales encubiertos sin reflejos,
Existe la pregunta por el tiempo, ansioso cuento mis pestañas,
No hay sombra, no hay arena, las agujas han caído en el arbusto,
Arbusto sereno, verde, sin flores, ¿con o sin belleza?
Arbusto sano, vivo, fiel a su suelo, fiel a su cielo,
Envío el corazón muy, pero muy cerca,
Que su verdes y amarillos den eco a los latidos,
Que calme su savia simple a mi negra sangre,
Que mi espacio se despliegue lamiendo luz en rayos,
Dejar el ala, que vuele el ave sobre el cristalino océano,
Morder los ruidos, abrazar al miedo hasta sentarlo, si es que puedo,
Si he de temblar, que mi cuerpo y carne a su forma tiemblen,
Salir a buscar, en las riadas, las pendientes, las ciudades,
Buscar la eterna estrella que se ha ido perdiendo tan despacio,
Sin embargo, miro al gato,
El sabe que observo sus silencios,
Cierra los ojos y yace recostado cerca de mis pies,
Sabe,
Seguro que lo sabe,
Que recuperaré el tímido sonido del astro que guarda en su mirada

22 ene 2010




Poniéndose hermoso para debutar con una prostituta que el padre pagará a través de un amigo


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21 ene 2010

Mama se come a la abuela, extraña versión de caperucita pienso,
¿Por qué? Sabes hijo que soy vegetariana desde que tú has nacido,
La abuela me confesó que ya no era humana, era ahora una remolacha,
Consternada al principio, acepté la realidad, la herví y la cené,
Sabes que todos somos o seremos, incluso tu que esto lees, alimentos, dice,
Microorganismos, y todo tipo de seres vivos se deleitaran ingiriendo nuestros cuerpos,
Puedes decirme: Me haré cremar, en ese caso serás alimento del fuego,
Camino hacia el borde de mi paupérrimo universo, sentado allí,
Miro hacia atrás, veo hombres de floridas corbatas y mujeres de sudadas remeras,
Medito acerca todas esas noches en que dude en despertar,
Arrojo las manos en un sartén, pero no la pongo al fuego,
Debido a mi ansiedad pienso en masturbarme, no tengo manos ya,
Porque no crear viejos planetas con diferentes normas,
Pero en todos los que hago unos se comen a los otros,
Lloro, hasta mi lengua llora, mi páncreas llora,
Duermo para darme cuenta que todo es un sueño,
Es un sueño afirmo, pero tres milésimas de segundo después dudo,
Un mosquito se detiene en mi gaseosa preferida, lo aplasto,
¿Y que de una mano gigante?
Pienso en Denise Milani, sumergirme, no demostrare mas que soy un hombre culto,
Un poro, PORO, me seduce y me va conduciendo a él,
Estoy incomodo, nunca me ha pasado, se contonea, se abre y cierra,
Con respeto me excuso debido a mi edad, ya no estoy para estas cosas,
Vuelvo a sentarme en el borde,
Mis piernas se estiran y estiran ¿van hacia el infinito?
Con un movimiento muy veloz de mi boca sujeto los cordones de mis zapatos con mis dientes,
Con mucha paciencia, despacio, las coloco nuevamente en el lugar que corresponde,
Aunque a esta altura ya no sé de correspondencias, ínfimas imágenes de mi cuerpo,
A veces en un estomago de un felino, a veces en los intestinos de una boa,
Vuelvo a mis quehaceres domésticos, pago una multa por mal estacionamiento de mis rodillas,
Siento que soy feliz escribiendo esto, mis manos van ganando en volumen muscular,
Poco me interesan los principios, el desarrollo y el final,
Siento que mis dedos están ávidos de letras, pobre lector,
Aunque si el lector llega hasta aquí algo lo lleva hasta la siguiente coma,
Finalmente,
Finalmente, me coloco en un tanque de buenas dimensiones y vacío,
Con plena voluntad extraigo de mi cuerpo todos los fluidos posibles, todos,
Soy una sopa rica en nutrientes,
Alguien con un fósforo largo y encendido prende los mecheros,
Siento el calor en aumento.

Para estrenar sus tetas nuevas reunió a sus amigos y hasta consiguió un obispo para bendecirlas con agua bendita de las grutas de Lourdes

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20 ene 2010

Empieza hoy la migración,
Células del empeine de Juana ya no se detienen,
Las piernas se han reducido y duelen,
Una raíz de olmo se dispara enloquecida hacia un solo cielo,
No hay conexión posible grita el antilego moreno,
Pero un grito puede ser fácilmente atrapado por micropétalos púrpuras,
Un beso tirado al aire vuela y puede salir de la atmosfera terrestre,
Los veo pero no puedo recortar sus siluetas, tres, dos, cientos,
Tomo mis tres pastillas para evitar que una botella se estrelle contra el piso,
Sonrío, y todavía no conocí ninguno de sus pezones erectos,
Se sientan, acorralados por enjambres de calor imaginado,
Una mano se sale de la silueta universal en que han terminado,
Envió mi oreja sentada en una caminito de agua para ver si algo escucha,
Vuelve apurada, me asegura tres veces y con tono afirmativo,
Pero lo dice en voz muy baja, escuchó la palabra ”mierda”
Tiembla mi abdomen, jamás pero jamás puede caber esa palabra en un poema,
¿Quién te dijo que esto es un poema? Dicen tres gatos venecianos,
Los he reconocido por sus mascaras de carnaval,
No discutiré esto con nadie, esto es un poema y listo,
Trato de recordar las formas que debe tener un poema para merecerlo,
Las desconozco, oculto mi rostro en mi hombro y mi hombro en un glúteo,
Coloco en mi rostro la mascara “Perdón, no quise hacer ningún daño”
Empuño una navaja de Toledo, para que a los demás deslumbren sus reflejos,
La rara silueta se hace presente, Mis ojos atentos tratan de descifrar algún mensaje,
Si lo hay no lo veo, si no lo veo ni hablar de la palabra “algún”,
Escupo trescientos cuatro dientes casi blancos, y bien formados,
Unos caen rapidito otros flotan y vuelven a mi boca,
Imagino un cansancio atormentador,
Me lanzo sobre la silueta, manos contra uñas, pies contra ombligos,
Toda la confusión obtenida en una vida se deshace,
La nueva confusión no da lugar a la vieja confusión,
Ante esta evidencia fatal, me debo reacomodar,
Mis brazos se introducen en mi vientre, Mi pie izquierdo penetra a mi cerebro por el oído,
Parte del cerebro desplazado se funde con mi lengua,
Mi voz cambia, es horrible, confunde más mi confusión,
Mis genitales absorben el hígado y toman tamaños demenciales,
Se deforman de tal manera que me son irreconocibles,
Busco nuevos calzoncillos en un cajón secreto para calzoncillos,
Una voz cristalina salida de mi interior me invoca,
“Sal a liberar al pueblo atado y oprimido”
Ni en pedo, lo siento voz, le digo con respeto, bueno, sin respeto,
Navego tranquilo con mi almohada como remo,
Y me voy a descansar con un sueño reparador y cotidiano.
Esto no puede terminar así, protestan,
Ya no los escucho

Sus piernas ya comenzaron a huir, su cuerpo no.

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19 ene 2010

La teta de papel

Una mano escribe gatos y ruidos de pasos de avestruz,
Quiere olvidar, deshacer un parpado en principio,
No imagina una gaviota atada a un balcón,
No imagina la densa y clara marcha de un caracol hervido,
Menos imagina un fósforo encendido en el estomago de un cóndor,
Ni un Jesús, ni un Mahoma , ni un Buda,
Mientras cree que no imagina que su oreja se estrella contra un vidrio,
Ve los vidrios que caen e imagina diez mil mas,
Sus pies sufren ligeros cortes, con pequeños daños apenas,
Pero están destrozados y esparcidos en un kilómetro a la redonda,
Se sienta en una mesa o una mesita con aroma a membrillo cocinado,
Le pide al mozo que deje de sacarle fotos, que después se vuelven ámbar,
Bebe una copita de jerez y deshace un canelón con su mano derecha,
Recuerda a Don Luis, Salvador y a Federico salpicando kerosene,
Su barba esta creciendo demasiado rápido, quince centímetros por día,
Y nadie sabe como hace para fumar con la pipa dada vuelta,
Habla solo, dice que los humanos son entupidos con baba,
Que destruyen las mariposas cuando deberían construirles un palacio,
Que los hombres tienen vehículos que son extensiones de sus penes,
Que las mujeres con más de treinta años buscan donadores de semen fresco,
Ahora calla, sabe que solo lo escucha un pequeño cactus sin espinas,
No quiere imaginar el futuro, le duele, lo destroza,
Se siente hermano de Casandra y él llora entre sus senos,
Apaga la luz y coloca un pezón en su boca, es de papel,
Se duerma y su imaginación se multiplica, millones de moléculas soñadas,
Pero ahora está dormido, por suerte

Hoy le duele demasiado una muela para pensar en el sentido de la vida

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18 ene 2010

Ellos raspan y raspan las arterias de mis gatos,
Son penumbras de ácidos escondidos entre los órganos,
Escapan por uñas del felino hacia un sofá que nunca tendré,
Se pertrechan con larvas y animales que desconozco,
Tomo las persianas y una silla medio chueca,
Reconozco un valor que no creía poseer,
Escondidas entre luces que secreta una cerrada puerta, se acercan,
Con el ladrido de un perro nocturno los pongo en retirada,
Necesito una estrategia y pastillas antiácidas,
Tomo un tomo viejo de Mark Twain y una batidora,
Se acercan por la izquierda y usan gel del pelo para brillar y acobardarme,
No me amedrento, envío una columna de velas artesanales con colores verde nutria,
No retroceden, intento con sigilo rodearlas con un declive y una escalera,
Se percatan y huyen antes de que se cumpla mi plan,
Esta vez atacaré yo, sorprendiéndolas con los asteriscos filosos de una maquina de escribir,
Logro sacar ventaja al principio, pero ellos contraatacan con duras migas de un pan dulce,
Fuerzas equilibradas, cambio mi táctica con prisa, arrojo a los flancos gorriones obedientes,
Se aterran, y emprenden retirada, se ubican en el estomago de una lombriz amarilla,
Avanzo como un viejo general griego, mando dos columnas de astillas de mi mesa de luz, Sorprenden a las astillas con miles de pincitas de depilar,
Me reagrupo, arengo a mis tropas, exijo el sacrificio,
Al frente me pongo y ataco con los vapores de una cafetera,
Además se me suma una columna de azucares y varios cristales de sal,
Están acorralados, tiemblan, van muriendo en una escena épica,
Me siento victorioso, pero una voz y una luz enorme les permiten retirada,
La voz me llama y la luz se apaga,
Mi victoria, mi triunfo se escapa por los ruidos de sus enormes pasos,
Poco importa, volveré a empezar y la batalla será nuestra,
Negociaré, entregaré a los muertos para una digna sepultura,
Y seré el nuevo y tenaz gran general coronado con alpiste y alfileres

Esta nueva especie, creada con genes combinados, tendría que tener una carne excepcional. Sin embargo nadie pudo probarla porque con su mirada de “Carnero Degollado” ninguno se animó a sacrificarlas

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17 ene 2010

Mi mirada de aserrín

El húmedo aire que mi piel jadea cae, cae como nunca antes habia caído
¿Acaso los labios olvidan los itinerarios para llegar al beso?
¿Acaso mi espalda se va perdiendo anónima mientras camino?
¿Cuantos astronautas orbitan la sangre infinita de las manos de “esa mujer”?
Veo el vapor que deja mi brazo que es ”yo” para ser aire de esta tierra.
¿Cuantos miles de aromas va dejando mi frente corriendo contra el viento?
No hay silencio, un lejano sonido me ejecuta a cada instante ¿oyes?
Es muerte y muerte, vida y vida, muerte, vida, uñas y huesos distraídos,
Besar enloquecido un tejido púrpura con piel que es un cuello amado, por mi,
Creí, creer, creo, creeré, en un amor que atrapa los infiernos y los calma,
Absurdo paraíso de cristales que tiene un músculo que late, late y mira,
Siento la saliva densa y afilada entre mi lengua y mis molares,
Hay un miedo, siempre hay un miedo que estira tripas y alfileres,
Desesperación de una voz que apenas dicha es pasado y ruido absurdo,
No sé quien es aquella voz que ahora se hizo ínfimo sonido seco,
Algo en mi quiere coser eternidades ¿con hilos de cordura? ¿Con hilos de locura?
Atraviesan los papeles las minas de los lápices que ya no uso,
Corren locos mis ojos hacia la noche, quizás atrape un sueño salado que te abraza.
¿Como detener la maquina de salpicar rojo cobrizo?
Tenemos miedo a las uñas incandescentes de los tercos,
Tenemos miedo a pisar un alado pez rojo naranja,
Tenemos miedo a una mano que puede acariciar,
Caminemos, grita el pequeño sonámbulo,
Unos con los pies, otros con las manos, otros con la sombras,
Caminamos por el sendero más finito que puedas imaginar,
Los ojos secretan un posible pánico,
Es muy lento el recorrido casi inmóvil,
Algunos desarrollan alas y vuelan siguiendo a nadie,
De a poco la columna avanza con ritmo ágil,
Los estómagos crujen de hambre acumulada,
La sed no es problema lamemos la transpiración del anterior,
Un grito, grita uno que ve un castillo de manzanas,
Un grito, grita otro pegándole un mamporro,
Duelen las rodillas, un hombro que se va secando y un pendiente,
Hay que saltar un río de lava verde, y lo saltamos,
El sendero se agranda obstinado y uniforme,
Estamos por hallar la ciudadela, aúllan,
No creas mucho, dice una voz despacito,
Pero una gran muralla de árboles y cartílagos aparece,
Rezan los que creen, boquiabiertos los que no creen,
Manos limpias nos esperan, frutas, vino fresco y un almíbar,
Arrodillados, miran el cielo algunos,
Yo miro el rostro de una mujer que esta allí, como esperándome,
Sonríe, sonrío, y lloro tantas lagrimas, y tantas mas,
Un abrazo, pido, un abrazo me dan,
Y es el olvido de las penumbras recorrida,
Nada más, no dejo de abrazar, no dejo.

Ready to die: El piensa en ingles y desea que se cumpla sin dramas extras

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16 ene 2010

Un brutal aleteo de gigantes,
Truenos agotando alambrados y sequías,
Las huellas de las cien mariposas en sus calcados recorridos,
Detienen los vientos agitados que flotan ahora silenciosos,
Los ojos cerrados de algún puma presto al salto,
Esperan a un hombre fuerte y victorioso,
Sonidos de sal inanimada de cristales verdaderos,
Corrientes de serpientes hacia un río,
Juncos aferrando un cielo acalorado,
Esperan a un hombre fuerte y victorioso,
Una sombra derretida de otra sombra,
Los dientes afilados por el viento,
Ese aroma a mares tan lejanos,
Esperan a un hombre fuerte y victorioso,
Las hierbas que amamantan las húmedas mañanas,
El estribillo de olvidados escorpiones maldecidos,
Maderos agrietados que formaron una maquina,
Esperan al hombre fuerte y victorioso,
No para adorarlo, no para cantarle, no para brindarse,
Lo esperan con puñal hecho de viento huracanado,
Por tantas muertes rojas y tantas muertes verdes.
¿Como un parpado podía correr más que una liebre?
Capturar insectos distraídos y digerirlos y continuar corriendo,
Surcar medanos, campos sembrados, sabanas,
Encontrar un viejo buey y esconderse en su ojo,
Para luego bajar despacito, buscar el reflejo de un árbol solitario,
Crear sombras con tierras negras, apartadas,
Colocarla debajo de un caballo inanimado con pulmones lentos de aire,
¿Por qué un parpado se tomaría este trabajo y muchos mas?
¿Dónde esta tu corazón, donde tu garganta? parpado de largas pestañas
Pero no te detienes, te sumerges en las profundidades de un océano maltratado,
Allí disfrutas de la profundidad abisal y de extraños seres coloreados,
Con todas tus fuerzas sales disparado hacia la superficie,
Crees que con ese impulso llegaras a una estrella que llamaste Mantua,
Pero no logras vencer esa imbécil gravedad estructurada,
Buscas la playa, buscas descanso, buscas un cielo bajo para detenerte,
Playa lejana, con arenas perfumadas de viejos vegetales,
¿Te has enamorado de una almeja?
No estas seguro que ella te ame, y temes, temes, temes,
¿No sabes si hablar o mantenerte callado?
Hasta te has puesto algas negras en tus largas pestañas,
Te has olvidado de que eres un parpado y ella una almeja,
Haces todo lo posible para que ella note tu presencia,
¡No escribas rimas, no te muestres entero!
Déjate siempre un par de mascaras opalescentes,
Danza y mira siempre el horizonte de costado,
Nunca trates de adivinar la verdad de un parpado con una bruja oscura,
Atrévete, vale la pena el salto aunque debas amortiguarlo con los dientes.
Lo sé, yo no soy un parpado, y no soy tu consejero,
Río mientras te recuerdo, tratando de inflarte como un gallo despiadado

Su pie derecho ya se había acostumbrado a la rigidez de la nueva vida, el resto del cuerpo no tanto

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15 ene 2010

Acaso no sabes, el mar es violeta, ¿Quien lo tiño de azul?
Amenazas las mentiras y las mueles en el mortero,
Hunde tu puño hasta el centro de la tierra y toma el líquido rojo,
Pinta una rebanada de cielo y vuélvela a colocar en su lugar,
Nadie se dará cuenta somos ciegos a los cielos,
¿Los astrónomos? Ellos miran las estrellas, los planetas y asteroides,
Yo hablo del cielo, ese espeso asfalto que comienza en mis pupilas,
Somos ciegos a las avispas que emiten luces tornasol,
Somos ciegos a elefantes sin trompa y sin colmillos,
Somos ciegos a los horizontes carcomidos por un roedor gigantesco,
Estamos confundidos, el pelaje de un caballo deja de existir cuando dormimos,
¿Estas seguro de que sueñas con alfalfas esparcidas en tu rostro?
Creamos en que creamos el cotidiano camino de los cuerpos en un parque,
No está bien que escribas en el cielo con tinta de azúcar y alas rotas

14 ene 2010

Un poema, no de flores, o de nubes rojas al atardecer,
Unas letras engañadas, con sabores a rígidas panteras,
Un poema que llama a un quien,
Que dice su nombre sin decirlo,
Que grita con boca cosida con hilo grueso,
Transita cavidades, acantilados, sanjones,
Busca los ojos exactos,
Que quizás estén en otro árbol,
En otra rama,
Salpica inocencias y mira a la altura de los pies,
Cae entre moras con espinas, se arrastra sobre piedras muy mojadas,
Un cúmulo impensado de tierra adormecida,
Un pequeño bote que flota asustado en un océano agradable,
Un golpe que sale del pecho hacia las puertas de madera verde,
¿Sabrá a quien llama? Con un eco de una hoguera quieta,
Voy buscando una frontera, donde hacer pie y bajarme,
Del papel sucio y arrugas de miles de manos transpiradas,
Ya veo el margen,
Preparado el pie,
Me arrojo.

Un hombre muy importante y con muchas corbatas se prepara para una reunión crucial, donde le quitaran 2 corbatas finalmente

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13 ene 2010

Arden los músculos de un hombre amanecido,
Las estrellas rodean al fuego entre la luna,
Esa luna esponja y sed, luna de sienes bien hundidas,
Se despiertan de a miles en el mismo instante,
Las cabelleras esparcen los recuerdos de los sueños,
Pero un lejano mar grisáceo los recoge entre sus olas,
Alguien que ha soñado mil caballos,
Con piel de espinas, de puntas ponzoñosas,
Ese, si ese, retuvo el sueño entre sus dedos,
Lo mira, lo acaricia con los ojos,
Hasta ve el color de los caballos,
Sus crines peleando con el viento,
Ve los pasos al galope desde abajo,
No son mil ya son millones, infinitas espinas, secas, afiladas,
Recorren los bordes de todo mar posible,
¿Besan o lastiman a las espumas fatigadas?
Cae el día encima de mil noches,
La necesidad de acabar la desnudez,
El espejo y los rostros que se crean,
Los caminos diferentes de los pies,
Pero no cesan los potros desbocados,
De correr y galopar la simple arena,
Y de uno una espina se ha clavado,
En el cuerpo cuyo nombre no interesa,
Que le duele y no sabe que le duele,
Nunca sabrá que de estas letras nítidas,
Salió el dolor agudo que ahora tanto pesa.

¡Y llegó nomás!

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12 ene 2010

Joan Manuel Serrat - Aquellas pequeñas cosas

que se puede decir, nada, y disfrutsr

Si eres un gato empolvado, con tres rostros enrojecidos, y nariz humeda,
Debes entender que el camino tiene cuchillos apuntando para arriba,
Hallaras una mano enloquecida señalando todos los confines,
No la mires, es de trapo, y hace rato perdió sus horizontes,
Utiliza tus bigotes para atraer a las abejas a su jaula,
Cierra la puerta como un rayo con membrillo y amarillo algo de rojo,
Allí unos señores atornillados a sus sillas te tratarán como a un mesías,
Vuélveles el rostro y sube al seco tejado blanco, en el que se hallan amapolas muertas,
Con tu agilidad camina por la fina superficie del alambre,
Recorre todos los kilómetros que puedas, y también un día mas,
Luego dile a un corcel agusanado que invente un lago de aguas cristalinas,
Quita los gusanos con tu pelo y baña las heridas en clorofila,
Enójate con los sapos mudos, que canten con sus ojos si es necesario,
Diles que no serán príncipes de un beso, y que sean verdes en todos los costados,
Haz que lloren las gaviotas y los mirlos, que suban los tamaños de las aguas,
Evita un tal Noe, ya tienes tu carroza con marinos, y un vigía,
Esbelto gato el viaje te ha extenuado, pero tus ojos están almidonados y muy atentos,
Quieres y deseas nuevas aventuras, repartirte entre esquimales y Vesubios,
Ulises jamás te habría alcanzado con su barco, y más lejos Simbad te insultaría,
Tu pelo de oro, tu cola recta, tus pupilas reflejan tus terribles viajes emprendidos,
Eso si, ahora te lo pido, levanta del almohadón tan empolvado tu seco culo y no llores,
Tu comida estará presta a justa hora, como conviene a un gato gordo que convive con los sueños.
Escapa, siempre escapa, a la luz, a los vientos,
A las dolorosas picaduras de la noche,
Tiene el talento de morder imágenes que se internan en los espejos,
Puede ser el aire que resbala delante de cada gota de lluvia,
Ríe cuando sopla hormigas hasta el océano,
Solo necesita dos pantalones y tres medias,
La única camisa cambia de tono en tono, de sombra en sombra,
No mira a los armiños ni a las nubes demasiado blancas,
Es demasiado rápido, jugoso, ondulante, pegajoso a veces,
No es un duende, ríe cuando piensan eso de él,
Les tira barro a las clasificaciones y sigue riendo,
Sus piernas confunden, las rodillas a veces siguen a los tobillos,
Y los muslos caen hasta los dedos de los pies,
Si le preguntas si ama o amó, mejor bajes la vista,
Cuando se va, te das cuenta de que sigues escribiendo y él no está

¿Cuando un instante se convierte en otro instante?

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11 ene 2010

Rescato una serie de palabras entre las ovaladas piedras de una playa,
Raras las letras, canciones pequeñitas para un niño, pensé,
Pero un nombre, de mujer, simple, aseado, atractivo,
Luego unos muslos subidos a un reglón,
Unas caderas vibrantes que agitan una estrofa,
El papel esta mojado, y el sol no calienta todavía,
La entreveo entre sedas y un cuarto rígido, en penumbras,
Rostro de ángel seguro, pero un miedo se ha instalado ya en su frente,
El sol se niega a entrar, y la luz de la lámpara codicia acariciar sus límites,
Existe siempre una espera, un ligero temblor caído entre ansiedades,
Repite cada día con un calco,
Los minutos y las horas y los días,
Solo su piel es el reloj de un tiempo ebrio y caminante,
Una carta en papel miel se esconde tibia en un sobre,
Sus uñas repiten la meticulosidad de sus labios,
El espejo se derrite, no importa, hallará otros reflejos,
Sonríe a veces, para que cuando la sonrisa sea necesaria sea espontánea,
Planchadas bien las faldas, exacta la camisa, las media parecen bañadas por la luna,
Siempre acomoda sus pechos los quiere bien redondos y bien puestos,
Sentada en un sillón o recostada en su cama, esas dos posturas son eternidades,
No quiere imaginar el rostro, quiere impresionarse, agotar sus ojos,
¿Pasan los días? Eso es cosa de algún universo desviado,
Prefiere retocar los ínfimos errores de ese maquillaje que envejece,
Sueña los golpes de la puerta, sueña una ventana que se abre,
Despertar y estar lista cuanto antes,
Radiante, esbelta, puestos todos los esfuerzos para ser sabrosa.
El papel húmedo se ha ido, no dejo más que estas palabras,
Las olas enfurecen, obligan a partir, se lo han llevado,
El intento de recuperar el papel lo destroza,
Las espumas lo han tomado como juego, ya no existe.
Esto fue hace mil atardeceres y recuerdo las piedras ovaladas
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