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27 feb 2014
22 feb 2014
30 dic 2013
Robé tantas bocas, para ti, para que digas, no para el beso,
Bajo el mar no siento tu silueta, el profundo puño de agua.
El arriba se alojo en mi espalda, quietito, sin voz, sin sombra,
Imprecisas burbujas arrancan toda la sal de mis manos,
Ya no respiro, soy espera eterna, caigo hacia costados invisibles,
Mis párpados se hinchan, globos negros que invaginan mis pestañas,
Escupo una corriente de mimbre, mis pies se reúnen y se sueltan,
Intento llenar tus manos con mi piel, sentir el temor de tus dedos,
No importa si es aire, agua o hielo, he retrocedido mil años y mas,
No importa cuantas veces te soñé detenida entre la espuma secreta,
Eres palabras, hijas de palabras, tus manos se detienen siempre, siempre,
Los abrazos se disuelven, el océano hoy gotea en una estrella.
Tú los sabes, yo lo sé, pero el gran oído se ha derretido en el coral,
Nadie puede ver a través de la pupila herida de alfiler, no lo creo.
Bajo el mar no siento tu silueta, el profundo puño de agua.
El arriba se alojo en mi espalda, quietito, sin voz, sin sombra,
Imprecisas burbujas arrancan toda la sal de mis manos,
Ya no respiro, soy espera eterna, caigo hacia costados invisibles,
Mis párpados se hinchan, globos negros que invaginan mis pestañas,
Escupo una corriente de mimbre, mis pies se reúnen y se sueltan,
Intento llenar tus manos con mi piel, sentir el temor de tus dedos,
No importa si es aire, agua o hielo, he retrocedido mil años y mas,
No importa cuantas veces te soñé detenida entre la espuma secreta,
Eres palabras, hijas de palabras, tus manos se detienen siempre, siempre,
Los abrazos se disuelven, el océano hoy gotea en una estrella.
Tú los sabes, yo lo sé, pero el gran oído se ha derretido en el coral,
Nadie puede ver a través de la pupila herida de alfiler, no lo creo.
27 nov 2013
25 nov 2013
23 nov 2013
Toda la noche masticando palomas espumosas y suturando cientos de corazones hervidos,
Antes del amanecer pude colgarlos a la luz de una luna salpicada de verdes diatomeas,
No los llegué a pintar con rojos enfurecidos ni blancos de perdón parpados,
Los solté, salvajes salieron, sin rumbo salieron, esmerilando lágrimas sin sal ni pelos,
Las agujas aun hirvientes se volverán aladas para partir, para partir sin decir nada.
Antes del amanecer pude colgarlos a la luz de una luna salpicada de verdes diatomeas,
No los llegué a pintar con rojos enfurecidos ni blancos de perdón parpados,
Los solté, salvajes salieron, sin rumbo salieron, esmerilando lágrimas sin sal ni pelos,
Las agujas aun hirvientes se volverán aladas para partir, para partir sin decir nada.
2 nov 2013
31 oct 2013
26 oct 2013
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