31 may. 2010

En un cubo de luciérnagas guardé las nubes color cobre,
Mi abdomen se contrajo, mis huesos apuñalaron mis costumbres,
Sombras de mi voz esperando la noche, movimientos certeros,
Heridas rectas, cae mi penacho de tijeras afiladas, cristal partido,
Fluidos de colores derrotados, mi nuca, hacha y caricias recortadas,
Esa alfombra con los intactos caminos y la boca de la muerte,
Soñé, caían las lágrimas y engendraban árboles en pequeñas manos,
El fruto prohibido era de hierro, exprimían mis ojos para sacarles menta y luz,
Soñé, pieles trigueñas devorando los labios que caían de a miles a un estanque,
El diminuto gato que carcomía los cimientos de la escultura mentida.
Desperté, aturdido por la sólida estructura, supe que un beso fue olvidado,
Desee tanto que de sabanas saltara el mar, y nadé, con pulmones color nuez, nadé,
Entre congojas talladas en saliva, laminas de zorros de cola amedrentada,
Entre pieles de tortuga y limones úteros, entre verdades verdes de sapos intactos,
Entre las piedras, detrás de los enormes ojos negros, el beso atrapado en una uña,
Explicándole al verdín la belleza, ocultando melancolías detrás de frases viejas,
Sin pensamiento, acto, puro acto, lo arranque, nadamos, volamos, corrimos, saltamos,
Inventamos un mediodía, luego una tarde con plazas y una caminata de la mano,
Él inventó el recuerdo del cabello, nos atrapamos, mil manos, mil caricias,
Las mas antiguas bocas, él beso, papel sobre un césped y un horizonte,
Allí voy todas las noches, las mañanas no me dicen si te encuentro.

Lo siente como si recién hubiera pasado
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30 may. 2010

Poema cansado

Cansado de correrte opaca noche, agotado, mire hacia arriba,
Mire hacia abajo y encontré la luna derretida en mis espacios,
No me agradan sus cráteres de cerca, pero es preciosa, luz y ceniza,
¿Que hacer con una luna en ese estado?
¿Llorar? sin saber si estabas viva, muerta. Nada latía, nada gritaba,
Luna blanca, con toda la belleza de lo blanco, húmeda espuma,
Luna blanca, con toda la tristeza de lo blanco, inmensa arena,
Disfracé mis manos de estrellas para animarla, tontos dedos,
Ojala tus ojos puedan pasar por aquí, lo pido, lo suplico,
No sé si te interesas por la luna, tu mirada es lo que pido, solo eso,
Hacer tiernos hilos con tu luz, atrapar en tus pupilas piel y espejo,
Cocer, intentar, socorrer como se pueda a esta luna herida, acongojada,
Los lobos se acumulan en la puerta y sabes porque han venido,
Lobos sentados, grises, con bocas temblorosas, sin caricias,
El frío va borrando mis costados, la he besado, lo sientes luna, labios inútiles,
No es bello mi patio para esa luna que descubrió mil besos inexpertos,
El terco piso puede ser mi cárcel, pero no el lecho de la antigua esfera,
Por fin llegas, nada pido para mí, ella es tu luna, lo sabes, allí tirada,
Tus labios color nocturno apenas rozan ese límite, la rosa de Sarón,
Te pido que cierres tus ojos ahora, no quiero que la luna pueda verlos,
La luna tiembla si tus ojos nacen, lo sabes, lo sé, así, cerrados, un segundo más,
Tibio humo blanco sube hacia los cielos, es la luna, sonríes, sonreímos,
Sé que no te quedas, sabes que tienes que irte ahora, ambos sabemos,
Te vas, me duele luna, me dueles tú y los futuros malheridos,
Me siento, imploro espesas nubes,constantes, firmes, bienhechoras
Ya no hay luna, sí, todos los rostros que pudo robarte mi memoria,
Salvar la luna, eso hemos hecho, ella está arriba ¿y tu? Ya no lo sé

28 may. 2010

27 may. 2010


Y creció gracias al sol,
Y creció gracias a la lluvia,
Y creció gracias a los nutrientes,
Y de pronto una verde, fresca y bella hoja apareció,
¡Por suerte las plantas no saben que se viene el otoño luego de un verano
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26 may. 2010


Este será su destino: Su cabeza será caracol, sus ojos dos planetas, su nariz una rigida isla, su boca un barco encantado, sus orejas dos semillas que germinaran en pacientes árboles, su brazo un vidrioso edificio, su puño un pañuelo y su cuerpo una selva.
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Respiración, rellenas mis ojos con fármacos legales, tus formas,
Cada vez más… debo ver quien dejo mensajes en mi contestador,
Rebanadas de corazón con huevo y harina, no me animo a freírlas,
Basta… estoy cansado, de que fumo o no fumo, me fumo mi bilis idiotas,
Un animal acurrucado, hirviendo tres pieles para esconderse, hoy no comerás,
Venden en la televisión una licuadora para almas y zanahorias, las voces son siempre absurdas,
Esto no es un poema, ni lo intenta ser, es medianoche y desfilan desfibriladores externos automáticos,
Una dieta saludable, nada de alcohol, masturbaciones heridas por pechos en B&W,
Desesperadas erupciones de cotidianos y verduras desencajadas, estoy escribiendo peor,
Vomitan los ángeles sobre el hombre más bello, representante de nuestra especie,
Los vómitos no huelen a divinidad, la gente se acostumbra, algunos los desean,
¿Cuántos dientes le faltarían a Cristo cuando fue crucificado?
Zapatos negros, de buen cuero, hay que cuidarlos, los guardo en una bolsa,
A esta altura me molestan los puntos por eso uso comas, nada mas que por eso,
¿Será la televisión un buen impedimento subliminal para los asesinatos? Basta…
Las imágenes interminables, enhebradas, siempre empiezan con invertebrados,
Me imagino un Cyrano alcanzado por una ráfaga de balas, sin tiempo de hablarle a la luna,
¿Cuanto más vivirá la reina de Inglaterra? Ya cansa y debería estar cansada ella también,
Lo peor de esto es que me atreveré a ponerlo en mi Weblog, con un copy, paste.
Dos últimos intentos, algo que estremezca, que soplando infle tu corazón de chicle ya sin sabor.

Si yo las oía cantar, lo juro ¿Por qué callaron las estrellas?
¿Porque mi paladar gotea sobre mi lengua el sudor de un hombre viejo?
Hombre que se puso traje para buscar un trabajo que podria hacer un tarado.

25 may. 2010


Este muchacho llora del lado de adentro. Este hecho, bastante común en seres de su especie, hace que cada 133 días ponga al fuego su cabeza que emanará los vapores lagrimales por todas sus porosidades.
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23 may. 2010

Sobre mi muerte, un océano de pájaros con alas color miel, una pared de viento,
No es negra la muerte, no veré ni sentiré el trabajo de los pequeños glotones,
No creo en un infierno, sillas de escoria, hielos aguerridos, Ugolinos arrepentidos,
No creo en un cielo de luz, manos que encandilan, aguas robustas, vitales, claras,
Saltará mi mirada hacia otra costa, llevaré sonrisas escondidas, pies ligeros y tersos,
No creo que el recorte de tu espalda contra el simple amanecer sea compañero,
Mis manos en tu pelo, tus labios con sombras arrancadas de un topacio, tus mejillas,
Cada cosa y su arena, no destrozaré tus rasgos, se perderán flotando en camalotes con flor,
Debajo de mi hombro llevaré todos mis sueños, chocolate y un “no sé quien soy”
Mi destino, tendones preñados de cascadas, la sabia esperanza del conejo, piedras lisas,
Devolveré el dolor a las ausencias, quitaré mis rasgos a los retratos, vaciaré los cajones,
Será tan ínfimo el salto ¿una herida? Un llorar y ver de nuevo, el rasguño no acertado,
Temo, temo, temo, el miedo reside siempre en mis piernas apenas cierro los ojos, entresueños,
Quizás me vuelva esa esférica gota que esta por caer de la hoja, trópico y aromas,
¿Y el paraíso?
Elegida esperanza de un largo abrazo de cuerpos y ternuras, que quedará como tonos de sepia pura,
Buscaré mi exhalación más frágil para llevarla en mi bolsillo, sabiendo de esquinas,
Sin sorpresas está llegando, mis gatos ronronean, también preparé las ultimas caricias.

Lo que realmente le preocupa es que últimamente su hija grita demasiado.
Luego, como siempre, él cobrará y volverá a esperar
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Cuatro gatos, sentados uno dentro del otro, el día de la eliminación de la luna,
Un ejército de astillas quiere volver al lápiz, pero no hay una mano para el lápiz,
Un desfile de sabanas, y un carro de heno pero lleno de almohadas sin funda,
Un dios poco creíble, dios que mira mis ojos, están cerrados, con pestañas impregnadas,
El cuerpo duele a pesar que lo dejé bien acomodado, me llama, me busca,
Lo he dejado en un pesebre, sin reyes, en posición fetal, en suave equilibrio,
Ahora tiene extrañas convulsiones, sus uñas estallan, la perdida empieza, gota a gota,
A ti que lees ¿no entiendes? Es verdad, no es fácil ver la piel invadiendo el estomago,
¿Por que desperté? Mi rostro espera, de un salto, con pasos matutinos, el espejo,
Labios, pómulos, cejas, mentón, dientes ¿Existirá tanto amor entre moleculas?
Mis pies me recuerdan el rotundo peso, mi boca sin sonidos, el océano incrustado en un roble,
¿Quién me espera? ¿Todo el vacío que se acumula entre miles de secretos?
¿Quien me espera? ¿El vuelo perfecto entre la rama y el río de la golondrina analfabeta?
Lloran y lloran, intento devolver las lágrimas a las miradas, los ojoss claros no aceptan.

Me fui, me voy, me iré, con mi camisa de sueños delgados, con mi bastón de lenguas,
Me escondo entre conjuntos de sales combinadas, entre madera pintada, en un sótano que flota,

Cuatro gatos, no lloran ni ríen, está, el corazón avisa los latidos que restan,
Las llamas no se aquietan, tampoco existen, son lo negro que desea rojos y verdes,
Hubo tantas “me voy y no te aviso”, no pude acostumbrarme, caminemos,
Despacito, de la mano de un espectro que se afirma desesperada a la mía,
Adiós, ya no podrás ahorcarme, ya no seré mi nombre ni apellido, no lo seré.

Cuatro gatos, forman el rectángulo perfecto, tejido sin fluidos en movimiento,
Un hígado salado, duerme, una vena implora un calambre doloroso, no así la arteria,
El oscuro proceso ha comenzado, los graves sonidos, los invisibles cambios de color,
El alma partiéndose sin reconocerse alma, el aroma insoportable de la ausencia de dios,
Las caricias escapadas, los besos evaporados, las ultimas memorias, espesores…

Cuatro gatos que se alejan entre si, el sendero desde “el fui” al estanque verdeazul.
Silencios en guarda, la tierra bienhechora, el tiempo medido con saliva, el humus,
Una mano toca mi amarillento recuerdo, lo revisa, lo coloca en un cubo de madera,
¿Recordara la dureza seca los tibios dedos de una mujer? No me dejes.

21 may. 2010


Los elefantes que sostenían al mundo ahora están exiliados.
Pero esperan volver a sostener otro mundo
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20 may. 2010

Letras de bronce

Están las palabras no tus ojos, un submarino de alas, una perla moribunda,
Queda solo este poema solitario, sin voz, derramando negros en este prostíbulo blanco,
Este desfile de pequeñas uñas mordidas, las esperas sentadas en orden y calladas,
En un cuenco de arcilla, recuerdos de almidón, con un té de hierbas indisciplinadas,
Las espaldas extrañan sus pechos, las nucas extrañan las ciegas miradas de caras aseadas,
La espina más extraña de todas las espinas, hecha de melón y aurículas tuertas,
No puede doler tanto, dicen todos los rostros abreviados en una joroba de camello,
Mis labios se invaginan, mis dientes cambian de lugar, mi paladar gotea azafrán,
Las miradas ¿no pasan por aquí? no sé, dicen, ¿Te amé? ¿Cuando?
Veo un sueño de cabras subidas a escaleras y leones rengos, me arrojo sin pensar,
Lo que acaricio no existe, es un sueño, por favor noches mas largas, mantas frescas,
Me subo a un abanico de cristal, partimos, en el camino con mi báculo divido una gota,
Sonrío a una multitud de átomos con vísceras, mis manos paren sus propios sueños,
Elijan la madera, siete atardeceres juntos y una lluvia de pezones, la puerta del olvido,
No aun, marchen en fila, pañuelos y viento contra narices y ojos, no quiero mis gatos solos,
Ahora si, rituales terminados, tierra con relámpagos. Vomito mi cuerpo, no hay acidez,
Decoro mis sueños con muerdagos celtas y copas rotas, brindo, sueño una coca cola,
Mi última mirada, el olvido es un desesperado trompo, vuelvo y empiezo a dibujar,
Ya sabias que empezaría con tu boca, te engañe empecé por tus rodillas.

Leiro en la UNLaM , Universidad Nacional de La Matanza, Ayer descolgué

17 may. 2010

Mis encías te extrañan y no tengo ninguna flor violácea cercana,
Desnudo mi cuerpo y veo una herida, una serpiente, un hechizo bordó,
Recorre todos los espacios pero duerme en mi garganta con su cabeza en mi pecho,
Demasiado campo verde, con nubes desinfladas y lápiz de labios, incoloro,
Ellas lo olvidaron y se va secando, tiene una grieta y dentro de ella una pupila,
Mira y mira mis parpados resecos ¿Los quiere asesinar? Mis piernas me sientan.
Mis sienes se evaporan y el agua de lluvia se lleva de a poco la habitación,
Soñé con un abrazo de manos ajadas, el cuello, ella, su cuello, las capas de piel,
Protegidos por cantidades enormes de capas de piel, una pared viva, ansiosa, única,
Mis orejas corrigen la firmeza de mi cuello egipcio, mi boca se disfraza de “no muestro”
Cerca de la cama todos mis órganos saltan de mi cuerpo y humedecen el colchón,
Mis ojos quedan y ven hígado, pulmones, riñones y a mi despiadada columna retozando,
Todas las sales de mi cuerpo corrigen su rumbo y estallan en mi lengua, ella solo cae.
Hace años empecé a buscar arena, montoncitos, arenita y arenita cargadas en mis pestañas,
Mezcladas con lágrimas frescas se pueden hacer castillitos y montañas, muros frágiles.
Mis pies se han cansado de orbitar una paloma, vuelven con venas que asustan bisturís,
Con suma precisión toman lista a todas mis partes, muchos recuerdos quedan olvidados y en cuclillas,
Las uñas entonan la marcha, un regimiento de tejidos cuenta pasos, desfilo para el resto.
Abajo están, disimulados en las plantas de mis pies, las miradas de aquella que no conozco,
Presto mucha atención al camino, mas tarde los desandaré, y juro que no perderé a ninguna,
Tomaré las miradas desatentas, la colocare detrás de la lengua y de un trago de abriles,
Volverán a su morada. Mi morada.
No sé mas, lo juro.

¿Seguirán a un Cristo que tiene 6 dedos en una mano?
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16 may. 2010

Tu silencio, toma una estrella, cúbrela con barro, busca una lengua,
Elabora un buen camino hasta la cima de la montaña nunca vista,
Prefieres la soledad en blanco y negro pero el espejo quiere ver tu espalda,
Una anciana, quizás ella, te dice que no ha venido y tú sabes que no vendrá,
Tus manos lloran como niños, escapan, tus brazos no se van, ya no creen.
Lames el aire, reconoces el sabor del desamparo, tus dientes no se mueven,
Lentamente tus ojos empiezan a girar, escupen lágrimas botánicas, ahora ríes.
Miraras cien veces la herida que te dejó tu hijo, no deja de sangrar, negro,
De alguna manera envías tu respiración hacia tu hombro, te deformas,
Dejas que el astro ocupe el centro, una arcada violenta lo deshace, eso buscaste,
Ahora si, las tijeras quitan restos de carne y sangre, ahora si, desnudo.
No quieres mostrarte, ocúltenme pides a gritos, pero ella te ve, lo sabes.
Tu rostro cuelga de tu cabeza gacha, cercenas todas las voces invasoras,
Te animas a mirar, despacito, su cuerpo, lejano aun, te deshaces del “no quiero”
Tiembla tu temblar, tus lágrimas se esconden en tu nuca, ella está, si, está.
No puedes dejar de cerrar tus ojos, lagrimas y saliva se mezclan, estás atento,
Sin moverte, empiezas a escuchar sus pasos, pero no sabes si se acercan o se van.
Sigues parado, si, y no sabes.

15 may. 2010


Conocía a la perfección el instante en que debía huir a toda velocidad
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14 may. 2010

El agua ha tomado mi habitación pero no hay burbujas,
No tiene sentido que me tape con las mantas y me tapo.
Mil pesadillas tardías me murmuran que te has ido, pero no se quien eres.
No hay peces, tampoco hay paredes transparentes, ni piedritas, solo agua ligeramente turbia,
¿El agua me hace compañía? No lo sé, demasiado silenciosa y sin olas, ni mareas,
¿Serán lágrimas de una noche terrible? ¿Mi blanco techo fue una nube diluviante?
Se extrañan menos los abrazos bajo el agua ¿cuales son los caminos de los brazos?
En un intento para ir al comedor siento que no es agua sino vidrio silenciado,
¿Por qué una cárcel transparente? No he asesinado las almohadas ni al despertador,
No pude robar lo que me pertenece, ¿los sueños roban algo a otro? ¿Hay un delator?
Tiene que existir un carcelero, insulto. Los sonidos se van anestesiando y caen como viejas plumas.
En mi cuerpo hay movimiento y todo el dolor se acumula en mi muslo derecho,
Mi cabeza no puede detener una serie de imágenes absurdas ¡nace una idea!
Muerdo y muerdo, trago y trago, muerdo y muerdo, trago y trago,
Cada mordida hace que nazca un espacio libre, relleno de fresco aire azul,
Muerdo y trago más, y más, no me detengo,
Llega el hastío no así la noche, intento dormir, intento una y otra vez,
Cuando lo logro me doy cuenta que estoy dentro de tres sueños, incubados uno dentro de otro,
No tengo el sable para partir sueños, lo he olvidado, permito un sueño mas: un hombre corre y corre,
Quiere lograr un record, pide silencio, se repite una y otra vez que tiene que perfeccionar su técnica,
Tiene la bandera de Paraguay, hay gritos de aliento, pero sus pies se van deshaciendo,
Despierto de todos los sueños, así lo siento, recuerdo, entonces muerdo y trago, muerdo y trago,
Debo perfeccionar mi técnica de mordida, pero no será esta vez, mi boca no se deshace, Entonces muerdo y trago, el azul crece, si crece.
Always , forever, now

12 may. 2010


El no llevador de banderas corre a su próximo destino presuroso.
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10 may. 2010

Sueños transpirados

La mentira del gato que intuye, el abrazo hirviente, el rostro esbozándose en la nuca,
El terrible ser dentro de la puerta y mis gritos de demonio con saliva acida, gris,
Terribles cielos con arcángeles sedientos, y siempre la belleza intacta, ella, blanca,
No me saquen, debo arrojar al perro entre las nubes de alambre para hallar sus manos,
Esta allí y sin caricias, escojo una armadura de huesos de gorrión, sangran todavía,
Y vuelo, mi casco es un volcán invertido, aquí mataré sin pena a raros seres con bigotes de foca,
Vuelvo a volar, mares con mil barcos en cada ola, cada uno con su fiesta y su color,
Una tela de seda amarilla, los verdes pechos de aquella niña que se deshizo hace tanto,
Camino mordiendo la tierra y esta llora, mas la muerdo, no hay árboles, no hay bancos,
La luz quiere entrar, invento el alquitrán mas negro y lo arrojo hacia mis parpados,
No quiero escuchar los sonidos conocidos, ni ver sabanas ensangrentadas por tanta batalla,
He logrado a veces volver a la contienda, acariciar oros con textura de muslos, he reído,
He visto salir un enorme corte, de la cruda carne de vaca, salir de mi pene, y he sentido la locura,
He visto el niño muerto flotando boca abajo en el borde del mar, se movía al ritmo de las olas,
He visto al hombre, me confesó su crimen, he dado el grito más profundo y vital,
He tomado al ser por los pies, balancearlo con la fuerza de mil rayos y partir su cuerpo en las rocas y arena rígida,
Me he quedado agotado con su cuerpo hecho jirones y he llorado de rodillas, pero sin pedir perdón,
Mis arterias alcanzaron un temblor de astros cuando sobre mi pecho se posaron los hinchados pezones deseados e imposibles.
Tanto he caminado en mis sueños, tanto he visto en ellos, pero el sol, pero las horas y el cuerpo ¿reales?
La abstinencia comienza. Mis venas aguardan siempre el horizontal invierno.
Eso que decimos realidad lleva navajas de brillo y piel partida que lastiman los segundos,
Pero yo cerraré mis ojos y gotearé mi ser por un río en donde nunca nadie nadará, después de mí.



Y todo estuvo tan lejos y dolía pero debía salir a la calle y ponerse el traje de hombre común. Y nunca hubo un piano y él se daba cuenta que la vida era maravillosa, no de la manera que se entiende, de alguna manera él sabía de la crueldad pero que mas y las próximas palabras se caerán de la página…
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9 may. 2010

El reloj ovalado

El sueño que sueño destroza noches completas, tibias bajo las mantas,
Un rostro que ríe con mis dientes, que arrebata las corduras de los azules hombres,
Mil hierros hechos de alfileres finos vuelan y atraviesan mi cuerpo, las moscas miran,
Un golpe perfecto destroza mi tobillo, corro y la mano dorada, sin hueso, cura,
Un abrazo aparece, está a mil leguas de aquí, tiemblo y voy del cielo al mar, inquieto,
Recostado sobre ese océano recién aparecido, que duda cual de sus olas enviarme para arrastrar las leves memorias escondidas,
El más fino de los hilos muerde mi centro y me toma, ahora cuelgo sobre el monte helado,
Cansado de ser titiritero me derrama sobre un espejo, tomo nota que mi vientre agujereado muestra el hígado a quien quiera verlo,
La carne de mujer, mi boca sedienta, la piel que muerde, mi mentón que agrede,
Así hasta que apoyo mi cabeza en un muslo agotado, dispuesto a ver su rostro, caigo.
Caigo desde el infinito hacia mi cuerpo, que salpica restos blancos y un poquito de tierra,
La tela es tela, la pared es pared, la ventana es ventana, yo ni sé de telas, de paredes, de ventanas y de yos

7 may. 2010


En su mejor acto el contorsionista perdió de vista sus pies y nunca mas supo de ellos
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6 may. 2010


Acá tenés los ingredientes, hace un hombre, si te sale mejor que a mí te felicito
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3 may. 2010


El bichito no se hace más preguntas raras, vive la vida y chau.
Y en lugar de adorar la cruz se arrodilla frente a la chancleta que acabó con la vida de su Mesías. Hoy venden minichancletas para colgar del cuello
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Una delgada línea de fuego delata mis pupilas, el gato me ha visto,
Tiemblan las huellas que he dejado en el jardín, los árboles tiemblan,
Una fila de cuerpos que agonizan y un joven sudoroso peina al gato,
Las puertas y las ventanas se vuelven grietas obedientes, no hay brisas,
Mis brazos se vuelven cuchillos que no brillan, el gato ya no está allí,
Hay brotes verdeazules en la madera del piso, un roedor se alimenta,
Mis ojos se estiran hasta mis orejas, mis hombros sobresalen como cúpulas,
Mi vientre se invagina en mi pecho, mi columna muestra espinas, las uñas…
Cada paso es un metódico desencuentro y encuentro con el piso, mi cuello gira,
Una uña de agua congelada raja el muslo, hiero la última exhalación del gato,
Si fuera hombre sonreiría pero es gato, ahora esta mirando mi espalda, tan delgada,
Escupe una noche en el cielo raso, la escasa luz que me mojaba se seca,
Dejo que mis oídos se vuelvan bellos, comienzo a escuchar las larvas en la herida,
Damos vueltas y el lugar se torna inmenso, coloco los vidrios en un estante de musgo,
Allí, con la hermosura del salto, atrapa mi mentón y mis mejillas, abro su abdomen,
El no sangra, yo tampoco, horas y horas de encuentros y búsqueda, lo sé gris,
Toma mi pie y lo da vuelta, no sé si camino hacia atrás o hacia delante,
Solidifico sus orejas que se vuelven costras de moluscos, respiro sus bigotes,
Logra dejar de lado las leyes y camina seguro en las cuarenta y ocho paredes,
Me desmayo pero dejo una navaja viva, siento el calor y corto y corto y corto,
Mis vísceras titilan con latido propio, sus vísceras se mueven como péndulo,
La memoria monta mi imaginación y alcanzan las costas de un río sin sonido,
Pero mi voz quedo atrapada y ya no puede contar lo que sucede, no hay grito,
Despierta la arena que me cubre, despiertan las heridas y se hacen sentir,
Pero yo duermo y sueño, sueño el sueño mas olvidado, aquel, ¿el último?

2 may. 2010

El invisible

Armaré un silencio, con alas de una polilla hastiada,
¿Corres? Trae tus gritos en esa bolsa de nylon blanca,
Lograste un áspero césped, hiere a las cuatro sombras de mi pie,
Tus elaborados violetas, tus muertes fingidas, todo el liquido desconcertado,
Armaré un cordero, robaré la espuma milagrosa, un corazón y las espinas,
No dormiré contigo, he logrado colocar mis brazos dentro de mi vientre,
Romperé la pared con mis mejillas, recogerás el rojo y te quedaras quieta,
Un fulgor acido me muestra todos los pasos que daré, no son muchos,
Mis muelas, intentando soldarse unas con otras, estupidas durezas,
No dejaré que muerdas más mis despertares, mi pequeña garganta de mosquito,
Sigo amando todas tus espaldas, amaré tus labios con almíbar y un hervor,
Llegaré a los abrazos más oscuros, la última sonrisa, la pesadilla olvidada,
El árbol ya donó las seis ventanas ciegas, tanta sustancia, tanto río enmascarado,
No se ve, no existe, no comprendes, lluvia primitiva, tierra derramada en dos ritmos,
Armaré una despedida invisible, no apagues la vela, por un tiempo, te lo pido,
No la apagues.
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